¡Llegó Marquitos!

( En la foto: Marcos, Maxi, María, Laura, Osvaldo, Antonia y Gael)
El lunes 7 de este mes de mayo, recibimos en nuestro hogar a Marquitos, un niño de 9 años que es ciego y presenta un leve grado de autismo. El recibimiento que le hicieron Osvaldo, Sandra y Maxi fue muy conmovedor….estaban exultantes de amor. Maxi lo abrazaba con la torpeza propia de sus 16 años y, mientras le decía “Mi hermanito querido”, Marquitos se dejaba abrazar y desaparecía en ese “abrazo de oso”. Luego llegó Sandra y con exclamaciones de bienvenida saludó a su nuevo amiguito. Osvaldo con señas, con su lenguaje a través de las manos y gestos de abuelo experimentado (tiene 60 años y lo llamamos “el abuelo”), decía que como él pensaba y veía, lo iba a ayudar a Marquitos.
Marquitos se sonreía constantemente, pedía más torta a Fernando que demoraba la cuchara entre bocado y bocado. Nos sorprendíamos de ver las reacciones de Marquitos, tan abierto y tan sonriente, recibiendo la alegría de su venida a vivir con nosotros.
Laura, una asistente inglesa que está en nuestra comunidad por tres meses, se agachó, se puso a la altura de Marquitos y se dejó tocar por sus manitos que recorrían su rostro con la habilidad del que conoce con sus manos, que recorren todo pero no retienen nada; él conoce a cada uno tocando con sus manitas nuestros rostros...como acariciándonos. Es muy conmovedor este gesto y me hace pensar que a través de la ternura nos conocemos. ''La ternura es lo que hay de más íntimo en nosotros y también lo más vulnerable'' . Pero la ternura a la vez es algo sólido y puede comunicar una fuerza, una especial confianza y devolverle al otro la conciencia de su valor, de su identidad: como si le estuviéramos diciendo: “tú eres precioso a mis ojos”.
Creo que con su llegada, Marquitos nos hace dar un paso más en la “transformación” que supone el descenso “desde el ideal a la realidad”. Quizás cada uno de nosotros, gracias a Marquitos, pueda descender aún más, aprender a conocernos en nuestra realidad concreta, sin idealizaciones y ganemos confianza para tocarnos en la ternura que comunica con el cuerpo nuestra amistad.
María Luisa Malbran
Presidenta del Arca Argentina
PEDIDO: Marquitos tiene muy poca ropa, todos aquellos que quieran hacerle alguna donación, será bien recibida.
hoy escribe: OSVALDO, "EL ABUELO"

(Osvaldo, junto a Ma. Luisa y Guillermo Malbran)
Soy Osvaldo, tengo 60 años recién cumplidos.
Me gusta escuchar música en mi nuevo tocadiscos que me compraron para mi cumple. Tengo muchos CDs. Me los compraron mis amigos.
Pimpinela (un grupo musical) ya no es mi amigo porque ¡no vino a mi cumpleaños!
Yo cuando era chico me escapaba a una emisora de radio que se llama “Apuntes”, pero mi papá se quejaba y me decía que no podía ir. Yo lloraba y le rogaba que me dejara ir.
Tengo muchos amigos en “Apuntes” y en una transmisión en vivo, los invité a mi cumpleaños. No pudieron venir pero un amigo mío, Guillermo, se disfrazó de locutor y me hicieron un escenario en el comedor, como si fuera la radio, con micrófonos y todo. Le di un abrazo muy grande y me reí mucho.
Yo vivo en El Arca y soy como el tío de los chicos.
Tengo una amiga, Copi, que es enfermera. Otro amigo mío es el Padre Pepe. Los conocí en el Hospital Tornú.
Quiero volver a Apuntes. María me dijo que me iba a llevar en su auto celeste. Es tan viejo ese auto que tiene los cambios arriba, al costado del volante! Y hace así: shrumm shrummm cuando se prende.
También quiero visitar a mi prima.
Tengo muchos amigos. Yo pienso mucho en ellos.
Desde chico pienso mucho.
Fernando es amigo mío.
Yo soy de Boca (equipo de fútbol), mi amigo Pablo también. Y Héctor de la pizzería.
Daniel es de River, pero lo quiero igual.
Sandra y Maxi son mis amigos y viven conmigo.
Osvaldo
EN LOS MEDIOS
El ArcA FUE nOTICIA

Fecha: Diario La Nación, Información General / Lunes 19 de mayo, 2008 . Página 13.
Retiro con el Padre Pepe Vallarino

En vísperas de la llegada de Marquitos al hogar, el domingo 27 de abril miembros y amigos de la comunidad participaron de un retiro en la parroquia del Padre Pepe, en Villa Devoto.
Algunas de las reflexiones:
- "Tenemos que salir del autismo que a veces reina en nuestras vidas, para entrar en comunión".
- "Tenemos que agacharnos o hacernos niños para entrar en el misterio. A Dios no se llega desde el ascenso, sino desde el descenso".
- "¡Tantas veces nos distraemos o trabajamos mucho para no detenernos a mirar nuestra realidad! (...) Es fácil ser héroes en nuestros sueños. Los difícil es ser hombres en nuestra realidad".
-"Jesús está en la pobreza. Pero no sólo en la pobreza del acogido, sino también en el pobre que está dentro nuestro y al que no queremos ver. Podemos esconder nuestras heridas demostrando nuestras capacidades, nuestra generorisad, nuestro trabajo intelectual... Pero, para ser curados, debemos ser como el leproso que puso sus llagas frente a Jesús. Así fue que Él se emocionó y lo curó. En la medida en que no aceptemos nuestra ruptura, no estamores en paz y unidad".
- "Dios nos ama y nos ama. ¡No puede hacer otra cosa que amarnos!"
Muchas gracias P. Pepe.
La Comunidad









