Actividades a bordo
Jornada de compromiso y pertenencia
Los próximos tres años se iniciará en la Federación del Arca un proceso de reflexión en torno al tema del Compromiso y la Pertenencia. Cada Comunidad va a meditar acerca de lo que significa “estar comprometido” y “pertenecer” al Arca. Será sin duda una oportunidad para encontrarnos, recorrer el camino transitado y discernir los modos y las formas que deberá ir asumiendo el Arca en el mundo actual.
¿Porqué se inicia este proceso?
En los últimos años, el contexto de El Arca ha cambiado en forma radical. El concepto de comunidad ha cambiado de una realidad física, algunas veces cerrada, a una red de relaciones más allá del espacio físico.
La mayoría de la gente que llega a El Arca lo hace a través de una comunidad. Pero... ¿Es para servir a El Arca en su conjunto? Ser miembro de El Arca es ser parte de algo que va más allá de la realidad de la comunidad. ¿Qué es El Arca fuera de la comunidad y cuál es el compromiso con sus miembros?
Hoy en día, tomando en cuenta la compleja realidad de nuestras comunidades y la confusión resultante en relación con el compromiso y la pertenencia, es importante que como Federación tomemos el tiempo para escuchar y expresar nuestra experiencia. Ello nos llevará a una mayor libertad, creatividad y autenticidad para vivir nuestra misión como Federación.”
¿Qué objetivo se desea alcanzar?
Se trata de conseguir aplicar específicamente la meta planteada en el Proceso Identidad y Misión:
“Alentar, apoyar y mantener la pertenencia y compromiso de los miembros nuevos y a largo plazo” mediante:
- la afirmación de nuestro concepto de compromiso y pertenencia con El Arca.
- la recomendación de estructuras de apoyo apropiadas.
Tomaremos el tiempo para reflexionar y expresar nuestra experiencia y entendimiento del compromiso y la pertenencia.
El proceso comprenderá tres etapas distintas:
Etapa 1: ¿Cómo se entiende y vive, hoy, el compromiso y la pertenencia a El Arca?
Etapa 2: ¿Cuáles son las preguntas/preocupaciones sobre compromiso y pertenencia en El Arca?
Etapa 3: Con base en lo que hemos aprendido en las dos primeras etapas ¿Cuáles son las recomendaciones para el futuro?
¿Cómo lo haremos?
1) Se tratará de proceso continuo de tres años, que involucre al mayor número de personas independientemente de pertenencia/membresía.
2) Los participantes podrán involucrarse en diferentes formas: procesos de reflexión en comunidad, grupos locales o nacionales de reflexión o consultas individuales.
3) El proyecto será dirigido por un Comité guía y, también, incluirá al Grupo internacional de reflexión, al Consejo de coordinadores y al Consejo de la Federación.
4) Se entregará un informe con recomendaciones concretas para la siguiente Asamblea General.
Actividades a bordo
El Arca como signo del Evangelio
Durante noviembre se dieron dos charlas sobre El Arca como signo del Evangelio en la iglesia del Socorro. La primera fue dada por María Luisa y la segunda por Monseñor Ojea.
Para leer la charla de María Luisa haga clic aquí.
Para oír la charla de Monseñor Ojea haga clic aquí.
Actividades a bordo
Testimonio de María Garciarena cuando conoció a Laurita.
Era un día caluroso del mes de septiembre cuando partí, junto a Maxi, Fernando, María Luisa y Zoel (un asistente del Arca del Canadá), rumbo al Montes de Oca a visitar a LAURITA.
Me contaron su historia, me hablaron de su profunda discapacidad, escuché testimonios de personas que la conocieron, y su importancia como uno de los pilares sobre los cuales navega nuestra Arca. Y de a poco, fue naciendo en mí ganas de conocerla, algo me llamaba a visitarla.
Salimos desde el Hogar en un viaje que caracteriza bien al Arca: por un lado la diversidad de personas y experiencias, compartidas en una mezcla de español con francés e inglés ya que Zoel habla muy poco castellano; y por otro, un lenguaje común cuando decidimos abrir nuestro corazón y bajar las armas, dejar los roles, mostrarnos en nuestra debilidad y necesidad del otro, donde se borran las diferencias.
Llegamos finalmente al portón de entrada del Montes de Oca. Fue muy fuerte sentir en el cuerpo el muro que separa “los sanos” de “los enfermos”; los “que pueden” de los que “no pueden”, y a medida que me acercaba a los pabellones, se hacían presentes los ladrillos de mi propio muro. Mis dificultades, miedos, debilidades estaban a flor de piel. Se cortó mi respiración cuando en el legajo de visitas de Laurita figuraba como última, la visita de Jean Christoph en el mes de mayo.
Y allí estaba LAURITA. Acostada en una silla tipo cama debido a sus malformaciones y falta de movimiento físico. Lo único que mueve son sus ojos y un poco su cabeza. Era la hora del almuerzo y una ayudante le daba de comer en la boca.
Al vernos llegar, sus ojos se abrieron, una sonrisa iluminó y cubrió su cara y se agitó su respiración. Era su saludo de bienvenida.
María Luisa se puso a cantar “Zamba de mi esperanza”, Fernando le acarició las piernas, Maxí le dio un beso y le dijo: “Hola Laurita, ¿cómo estás?”. Zoel la beso y yo tomándole la otra mano me sumé al canto: “Zamba, a ti te canto, porque tu canto derrama amor, caricia de tu pañuelo, que va envolviendo mi corazón”
No eran necesarias más palabras. Me abandoné a la vibración que allí reinaba.
Cuando caminaba de regreso al auto, tomé conciencia de su “espera”. La última visita registrada era la de Jean Christoph. ¿Cuánto había pasado en mi vida durante todos estos meses? Sin duda mucho, y en ese tiempo, LAURITA estaba allí, día tras día, en su silla, esperando… Una espera que me hizo sentir el amor del Padre Misericordioso del Evangelio. Una espera incondicional, que se alegra con sólo ver al hijo desde lejos. Era como si Laurita me hubiera dicho: “¡Hola María, ¿Cómo estás? ¡Qué suerte conocerte!”. No existía otra pregunta.
Su espera, su don, su acogida, su simpleza, su alegría, su pobreza y su grandeza, el sentido de existencia, el misterio de su vida…
Y nuevamente, su misterio.
De a poco me despedí, me fui alejando y retorné a mi vida diaria, y ella sigue presente en mí, con los brazos abiertos, esperando… Esperando nuevamente el encuentro. Mi propio encuentro. El abrazo.
Taller
Débora Eliana de la Vega es Psicóloga y artesana aplicada en la Creatividad Psicosocial. Se encarga de enseñar a los chicos del taller a producir instrumentos musicales. En esta entrevista cuenta cómo conoció El Arca, y cómo se quedó en el Arca.

¿Cómo conociste el Taller?
Conocí a Maxi en una feria artesanal porque estaba en un puesto al lado del mío.
Ese día los vi cantar y tocar la guitarra y me cautivaron sus miradas, charlamos mucho y al despedirnos intercambiamos obsequios: el me regaló una vela de boca.
Desde ese día me quedé pensando en la idea de poder hacer algo juntos. Pasado un año me acerqué al taller y hablé con Pato. Le conté que tenía la idea de hacer un taller de instrumentos ya que los había conocido cantando y bailando y ese mismo día tuve una entrevista que me abrió las puertas del Arca, y en la misma semana, subí a bordo...
Empecé a Trabajar en noviembre del 2008 con ellos, me recibieron con muchas sonrisas y expectativas por lo que íbamos a hacer.
Luego de las vacaciones Pato me volvió a convocar y no pude negarme a pasar lindos momentos junto a ellos: Dani, Cacho, Osvaldo, Noe, Ruti, Paz, Iván, Pato, Fer, Pablo, Pablo (Voluntario que nos acompaño en varias oportunidades y nos dio charlas de como fabricar instrumentos con pasta de aserrín).
¿Cuál es tu dedicación en el taller?
Voy los Lunes y jueves de 14 a 16 hs., pero en los últimos dos meses por razones laborales les dedico dos horas quincenales, auque siempre hay una escapadita para verlos.
Importante Vale aclarar que tengo unos asistentes de lujo que me ayudan con gran alegría ya que el taller y los chicos forman ya parte de su vida .Azul, Kiara y Juan Bautista de 11, 8 y 3 años.
¿En qué consiste el Proceso creativo?
Como Psicóloga Social me dedico a Procesos creativos porque me ayuda utilizar un disparador y luego que los mismos integrantes vayan marcando el proceso.
Seguimos este año con la fabricación de instrumentos, y todo lo que supone de creatividad, creatividad entendida como innata al ser humano, como posibilidad de crear que no necesariamente es creación ya que esta surge de poner en movimiento esta posibilidad. Es por eso que pongo mas el acento en el proceso, en el mientras tanto, más que en la pieza o el producto terminado.
Y así con ensayos, errores, intentos, compromiso, pertenencia y cooperación fuimos aprendiendo de los intercambios y nos fuimos integrando.
Aprendimos a escuchar el aporte de cada uno y a respetar y no juzgar el trabajo del otro (ya que si uno se metía en el trabajo del otro le quitaba la posibilidad de expresarse) Esto lo trabajamos mucho en los trabajos grupales como en el mandala gigante.

¿En qué plasman esa creatividad?
En la creación de instrumentos con papel mache sobre latas que traía Héctor un vecino que luego cubrían de enduido para luego dibujar o pintar. También maracas, palos de lluvia, y otros de percusión.
Comenzamos a trabajar con Mandalas, sobre su historia, como habían surgido, pensamos en todos los lugares en donde se encontraban y en los beneficios de trabajar con ellos:
-Favorece la expresión de la capacidad creativa
-Ayuda a expresarnos mejor con el mundo interior
-Desarrolla la paciencia.
-Estimula la autoestima.
-Estimula la motricidad
-Potencia la capacidad de concentración
-Libera tensiones, entre otros beneficios
Ahora estamos Trabajando en la canción “Celebra la vida “ de Axel, canción que aportó Andrea amiga y Voluntaria también, con ella estamos preparando la canción también en lenguas mudas ya que ella estudia este lenguaje para integrar a Rodrigo,pero por los tiempos me parece que es mas un proyecto. Auque las ganas están.
¿Cómo describirías tu experiencia en el taller del Arca?
Yo creo que los dos años que transite desde conocerlos hasta poder trabajar con ellos y compartir parte de su cotidianeidad, valieron la pena para lo que hoy recibo de ellos.
Hay cosa que no se explican con palabras...
Es encontrarme en sus miradas, en sus sonrisas cómplices, es unirnos en la alegría de encontrarnos cada lunes y jueves, en saber que te esperan, que voy a verlos.
El tiempo en el Taller me ha hecho mas tolerante, mas comprensiva, ha abierto mas mi corazón, mi alma y ha abierto mas mis manos para recibir.
¿Qué pensás al respecto del Arca como un signo en la sociedad actual?
Pienso que son un signo de la sociedad, sin embargo podría decir que no son signo sino parte de una sociedad que le cuesta comprometerse con aquellas personas que tienen capacidades diferentes, que tienen otros tiempos, otra mirada, una sociedad que muchas veces juzga sin experimentar lo que ellos pueden decir, hacer, pensar y dar, como ocurre en otros muchos casos.
Creo que la sociedad pasa viendo y no se detiene a mirar y ellos, los acogidos, tienen la mirada a flor de piel.
¿Cómo explicás la vivencia de un acogido del Arca?
Mas que pensar siento, te podría decir que antes de trabajar con ellos pensaba y pensaba muchas cosas, los tiempos que restaría a mis otras actividades, a mis hijos, pensaba que no podría entenderles cuando me hablaran, pensaba que sería complicada la interacción, pensaba en porqué algunos de los chicos vivían en el hogar, pensaba que ¡bueno! que pudieran reunirse para desarrollar sus habilidades y potencialidades en el taller, pensaba muchas cosas.
Hasta que llegue al taller y comencé a sentir y sintiendo dejé de tanto pensar y me hice el tiempo y entendí sus palabras, sus miradas y la interacción fue bárbara y me acogieron con muchísima calidez , respeto y alegría.
¿Como te vas del taller cada lunes y jueves?
Cada tarde que pasamos juntos es una acaricia para mi alma , me voy llena de vida , de luz y alegría. Como reza la canción “Celebramos la vida” en cada encuentro.




